📖 “Porque ella ha ayudado a muchos, y a mí mismo.”
Romanos 16:2
Febe fue una mujer que amaba al Señor y servía a los demás. Pablo la recomienda a la iglesia y reconoce públicamente que ella había ayudado a muchas personas, incluso a él mismo.
Esto nos enseña que nuestro servicio a Dios puede ser de gran bendición para otros, aunque muchas veces no sea reconocido por todos. Febe no necesitó ocupar un lugar de importancia delante de los hombres; simplemente estuvo dispuesta a servir.
Quizás piensas que lo que haces es pequeño, pero para Dios puede ser muy valioso. Una palabra de ánimo, una ayuda, una oración o un acto de amor puede fortalecer la vida de alguien.
🙏 Oración: Señor, ayúdame a tener un corazón como el de Febe, dispuesto a servir y ayudar a los demás. Que mi vida sea de bendición para muchas personas. Amén.
❤️ Frase: No necesitas hacer grandes cosas para ser de bendición; sirve con amor y Dios usará tu vida.