CUANDO NO ENTENDEMOS LO QUE DIOS ESTÁ HACIENDO

Texto base: Salmo 73

Salmo 73:28

“Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; he puesto en Jehová el Señor mi esperanza, para contar todas tus obras”.

hay momentos en la vida cristiana en los que nos hacemos preguntas difíciles.

Vemos personas que no buscan a Dios, que viven en pecado y que, aparentemente, tienen una vida llena de prosperidad. Tienen dinero, salud, propiedades y tranquilidad.

Mientras tanto, vemos a personas que oran, ayunan, sirven al Señor y procuran caminar en santidad, pero atraviesan enfermedades, dificultades económicas, problemas familiares y lágrimas.

Y entonces nos preguntamos: ¿Por qué al que hace lo malo parece irle bien, mientras que al que sirve a Dios le toca sufrir?

Esta misma pregunta pasó por el corazón de Asaf, el autor de este salmo. Él era un hombre que conocía a Dios, pero llegó a un momento de su vida en el que casi perdió su estabilidad espiritual al observar la prosperidad de los malos.

Sin embargo, cuando entró en la presencia de Dios, su perspectiva cambió.

CUATRO ENSEÑANZAS DE ESTE SALMO:

1. CUIDADO CON ENVIDIAR LA PROSPERIDAD DE LOS MALOS

Texto bíblico: Salmo 73:2-3

Asaf comienza reconociendo que estuvo a punto de tropezar porque tuvo envidia de los arrogantes al ver la prosperidad de los impíos.

Asaf no era un hombre que desconociera a Dios. Sin embargo, permitió que lo que veía con sus ojos comenzara a afectar lo que creía en su corazón.

Él observaba que los malos parecían vivir sin preocupaciones. Hablaban con arrogancia, cometían injusticias y aun así disfrutaban de sus riquezas.

Mientras tanto, Asaf se esforzaba por vivir correctamente y atravesaba dificultades.

Su problema comenzó cuando comparó su vida con la de los demás.

Hermanos, la comparación puede robarnos la paz y hacernos olvidar las bendiciones que Dios ya nos ha dado.

Cuando dejamos crecer la envidia en nuestro interior, podemos terminar tomando decisiones que desagradan al Señor.

Aplicación

Quizá usted mira a personas que no sirven a Dios y se pregunta por qué tienen más dinero, mejores casas o una vida aparentemente más tranquila.

Pero no permita que la vida de otros le haga despreciar su caminar con Cristo.

No envidies el camino de los impíos; permanece fiel al Señor.

2. NO JUZGUES TU VIDA POR LO QUE VES HOY

Texto bíblico: Salmo 73:12-14

Asaf observó que los impíos prosperaban y llegó a pensar que había sido inútil mantener limpio su corazón.

¡Qué momento tan peligroso estaba viviendo Asaf!

En su confusión, comenzó a preguntarse si realmente valía la pena servir a Dios.

¿Acaso alguna vez usted ha sentido algo parecido?

Quizá ha orado por su familia y todavía no ve cambios. Ha trabajado honradamente, pero sigue teniendo dificultades económicas. Ha servido al Señor y, aun así, ha enfrentado momentos dolorosos.

En esos momentos, el enemigo puede susurrar a nuestro corazón: “¿De qué te sirve seguir siendo fiel? Mira cómo viven los demás”.

Pero debemos recordar que la fidelidad a Dios nunca es una pérdida, aunque todavía no veamos los resultados que esperamos.

Aplicación

  • No mida el amor de Dios por la cantidad de dinero que tiene en su bolsillo.
  • No piense que Dios se ha olvidado de usted porque todavía está esperando una respuesta.

La fe verdadera permanece firme aun cuando las circunstancias no son favorables.

3. ENTRA EN LA PRESENCIA DE DIOS Y TU PERSPECTIVA CAMBIARÁ

Texto bíblico: Salmo 73:16-17

“Cuando pensé para saber esto, Fue duro trabajo para mí, hasta que, entrando en el santuario de Dios, comprendí el fin de ellos”.

Asaf había intentado comprender su situación mirando lo que sucedía a su alrededor. Cuanto más comparaba, más confundido estaba.

Pero algo cambió cuando entró en el santuario de Dios.

En la presencia del Señor comenzó a comprender que la prosperidad de los impíos no era toda la historia. Dios veía lo que Asaf no podía ver.

Él estaba mirando el presente, pero Dios le permitió considerar también el destino final de quienes viven en rebeldía.

Esto nos enseña que necesitamos buscar a Dios antes de sacar conclusiones sobre nuestra vida.

  • Cuando la preocupación nos confunde, debemos volver a la Palabra.
  • Cuando la tristeza nos debilita, debemos orar.
  • Cuando no entendemos lo que sucede, debemos acercarnos al Señor.

Busque al Señor. Lea su Palabra. Ore con sinceridad y permita que Dios fortalezca su corazón.

A veces Dios no cambia inmediatamente nuestras circunstancias, pero nos da una nueva perspectiva para atravesarlas con fe.

4. DIOS ES TU MAYOR TESORO, AUN EN MEDIO DE LA PRUEBA

Texto bíblico: Salmo 73:25-26

“¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen; más la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre”.

Al comienzo del salmo, Asaf estaba mirando lo que tenían los demás. Al final, había descubierto algo mucho más importante: ¡tener a Dios era su mayor tesoro!

Su situación no necesariamente se había resuelto en ese instante, pero su corazón había cambiado.

Ahora comprendía que podía perder fuerzas, atravesar dificultades y sentirse débil, pero Dios continuaría siendo su fortaleza.

nuestra seguridad no está en las riquezas, en las posesiones ni en la aprobación de las personas. Nuestra seguridad está en el Señor.

Aplicación

Quizá hoy no tienes todo lo que deseas, pero tienes una razón poderosa para seguir adelante: Dios permanece contigo.

Conclusión

El Salmo 73 comienza con un hombre confundido y termina con un hombre fortalecido en Dios.

Asaf comenzó mirando la prosperidad de los malos y casi tropezó. Pero cuando entró en la presencia del Señor, comprendió que había estado mirando solamente una parte de la historia.

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