
Texto: Salmo 148:1-5
“Alabad a Jehová desde los cielos; alabadle en las alturas. Alabadle, vosotros todos sus ángeles; alabadle, vosotros todos sus ejércitos. Alabadle, sol y luna; alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas. Alaben el nombre de Jehová; porque él mandó, y fueron creados.”
La alabanza no consiste solamente en cantar, sino en reconocer quién es Dios, agradecer sus obras y vivir de una manera que le glorifique.
INTRODUCCIÓN
Amada iglesia, cuando hablamos de alabanza, muchas veces pensamos inmediatamente en los cantos que hacemos durante el culto.
Y ciertamente, cantar es una forma de alabar a Dios.
Pero la Biblia nos enseña que la alabanza es mucho más grande que un canto.
Podemos cantar con nuestros labios y, al mismo tiempo, tener un corazón lejos de Dios. Por eso Dios no busca solamente canciones bonitas; Dios busca una vida que le honre.
El salmista dice:
“Alabadle, sol y luna; alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.”
¡Qué hermoso!
El salmista mira hacia el cielo y ve el sol, la luna y las estrellas, y dice: “Alaben a Dios.”
Las estrellas no tienen una boca para cantar como nosotros. Pero con su existencia están declarando la grandeza de su Creador.
Entonces debemos hacernos una pregunta:
Si toda la creación alaba a Dios, ¿cuánto más nosotros, que hemos sido creados a su imagen y hemos recibido la salvación por medio de Jesucristo?
La alabanza no debe ser solamente algo que hacemos en la iglesia.
La alabanza debe convertirse en una forma de vivir.
1. ¿QUÉ SIGNIFICA ALABAR A DIOS?
Alabar a Dios significa reconocer su grandeza, su poder, su bondad, su fidelidad y sus obras, y darle la gloria que Él merece.
📖 Salmo 150:2
“Alabadle por sus proezas; alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.”
Alabar es decir:
“Señor, tú eres grande.”
“Señor, tú eres bueno.”
“Señor, tú eres fiel.”
“Señor, gracias por lo que has hecho.”
“Señor, aunque no entiendo mi situación, sigo confiando en ti.”
Eso también es alabanza.
La alabanza no solamente se escucha; también se ve.
Una persona puede decir:
“¡Gloria a Dios!”
Pero si durante la semana vive en pecado, maltrata a su familia, miente, guarda rencor y desobedece deliberadamente la Palabra de Dios, hay una contradicción entre sus labios y su vida.
Por eso Jesús dijo:
📖 Mateo 15:8
“Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí.”
Aplicación
Dios quiere que nuestra alabanza salga de un corazón sincero.
No solamente debemos cantar alabanzas; debemos vivir una vida que sea una alabanza para Dios.
2. ¿SE ALABA A DIOS SOLAMENTE CANTANDO?
No.
El canto es una expresión de alabanza, pero la Biblia presenta muchas otras formas de alabar.
A. Alabamos cantando
Salmo 96:1
“Cantad a Jehová cántico nuevo.”
Cuando cantamos con un corazón sincero, estamos expresando nuestra adoración y gratitud a Dios.
Pero no debemos pensar:
“Ya canté en el culto, ya alabé a Dios.”
La alabanza continúa cuando salimos de la iglesia.
B. Alabamos con nuestras palabras
Salmo 34:1
“Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca.”
Podemos alabar cuando hablamos de la fidelidad de Dios.
Podemos decir:
“Dios me ha ayudado.”
“Dios me sostuvo.”
“Dios respondió mi oración.”
“Dios nunca me abandonó.”
C. Alabamos con nuestra obediencia
Juan 14:15
“Si me amáis, guardad mis mandamientos.”
Una vida obediente glorifica a Dios.
No podemos cantar:
“Te amo, Señor”
y después vivir deliberadamente en desobediencia.
La obediencia también es una forma de honrar a Dios.
D. Alabamos con nuestras buenas obras
Mateo 5:16
“Alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre.”
Cuando hacemos el bien y vivimos correctamente, otras personas pueden ver algo de Dios en nuestra conducta.
E. Alabamos sirviendo
Colosenses 3:23
“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor.”
Cuando limpiamos la iglesia, evangelizamos, visitamos a un enfermo, ayudamos a un hermano, enseñamos la Palabra o servimos en cualquier área, podemos hacerlo para la gloria de Dios.
F. Alabamos dando gracias
1 Tesalonicenses 5:18
“Dad gracias en todo.”
La persona que vive en alabanza aprende a reconocer la bondad de Dios aun en medio de las dificultades.
3. ¿POR QUÉ DEBEMOS ALABAR A DIOS?
Porque el es nuestro Creador
Salmo 95:6
“Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.”
Dios nos creó.
Nuestra vida no es producto del azar. Tenemos un Creador que nos dio existencia.
Por eso el Salmo 148 dice:
“Alabadle, sol y luna; alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.”
¿Por qué?
Salmo 148:5
“Alaben el nombre de Jehová; porque él mandó, y fueron creados.”
Las estrellas cumplen el propósito para el cual fueron creadas.
Y nosotros también debemos preguntarnos:
¿Estoy viviendo para el propósito para el cual Dios me creó?
Fuimos creados para glorificar a Dios.
Isaías 43:7
“Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado.”
Aplicación
Cuando despiertes cada mañana, recuerda:
“Estoy vivo porque Dios me ha dado un nuevo día.”
Y comienza diciendo:
“Señor, gracias por la vida. Hoy quiero vivir para tu gloria.”
4. DEBEMOS ALABAR A DIOS POR SUS GRANDES OBRAS
📖 Salmo 105:2
“Cantadle, cantadle salmos; hablad de todas sus maravillas.”
Cuando recordamos lo que Dios ha hecho, nuestra boca debe llenarse de alabanza.
Ejemplo: Israel frente al Mar Rojo
Israel estaba frente al mar.
Detrás estaban los egipcios.
Parecía que no había salida.
Pero Dios abrió el mar.
Y después de experimentar la liberación de Dios, Moisés y el pueblo comenzaron a cantar.
📖 Éxodo 15:1
“Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová.”
Primero vieron la obra de Dios y después alabaron.
Iglesia, recuerde lo que Dios ha hecho.
- ¿Cuántas veces Dios te ha ayudado?
- ¿Cuántas veces te ha protegido?
- ¿Cuántas veces te ha dado fuerzas?
- ¿Cuántas veces abrió una puerta?
- ¿Cuántas veces te levantó cuando estabas caído?
- ¿Cuántas veces te sostuvo cuando pensabas que no podías más?
Aplicación
Hay momentos en los que nuestra memoria debe convertirse en un altar de gratitud.
- “Señor, recuerdo de dónde me sacaste.”
- “Recuerdo cuando pensé que no podía más y tú me ayudaste.”
- “Recuerdo cuando lloré y tú me consolaste.”
Y entonces nuestra respuesta debe ser:
“¡Gracias, Señor! ¡Tú eres digno de alabanza!”
5. DEBEMOS ALABAR A DIOS PORQUE NOS HA SALVADO
Esta es una de las razones más grandes para alabar.
- Podemos agradecer a Dios por la familia.
- Por el alimento.
- Por el trabajo.
- Por la salud.
- Por las bendiciones.
Pero hay algo todavía mayor:
¡Cristo nos salvó!
Efesios 1:7
“En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.”
Cristo murió por nuestros pecados.
Nosotros no podíamos salvarnos a nosotros mismos.
Pero Jesucristo vino, murió y resucitó.
Por eso nuestra alabanza no depende solamente de nuestras circunstancias.
Ejemplo: Pablo y Silas
En Hechos 16 encontramos a Pablo y Silas golpeados y encarcelados.
Humanamente tenían razones para quejarse.
Pero a medianoche:
Hechos 16:25
“Orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios.”
¡Estaban presos y estaban alabando!
No estaban alabando porque todo estaba bien.
Estaban alabando porque Dios seguía siendo digno.
Y mientras ellos alababan, Dios actuó.
📖 Hechos 16:26
“Entonces sobrevino de repente un gran terremoto.”
Aplicación
- Quizás hoy alguien está pasando por una prueba.
- Quizás hay problemas en la familia.
- Quizás hay necesidades económicas.
- Quizás hay una oración que todavía no ha recibido respuesta.
Pero podemos decir:
“Señor, no entiendo todo lo que estás haciendo, pero sigo confiando en ti.”
Eso también es alabanza.
6. DEBEMOS ALABAR A DIOS PORQUE ÉL ES DIGNO
📖 Apocalipsis 4:11
“Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder.”
Dios no es digno solamente cuando nos bendice.
Dios es digno porque Él es Dios.
No alabamos para hacer grande a Dios.
Dios ya es grande.
No alabamos para convencerlo de que nos bendiga.
Lo alabamos porque Él merece nuestra gloria, nuestra honra y nuestra adoración.
Los cielos declaran su gloria.
El sol y la luna muestran su poder.
Las estrellas proclaman la grandeza de su Creador.
Y nosotros, que conocemos su Palabra y hemos recibido la salvación, tenemos todavía más razones para levantar nuestra voz.
7. ¿CÓMO SE VIVE LA ALABANZA?
Aquí está una de las partes más importantes del mensaje:
La alabanza no solamente se canta; se vive.
A. Se vive con obediencia
📖 1 Samuel 15:22
“Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios.”
Dios no quiere solamente nuestros cantos.
Quiere un corazón dispuesto a obedecer.
B. Se vive con santidad
📖 1 Pedro 1:15
“Sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir.”
Nuestra conducta debe glorificar a Dios.
- En la casa.
- En el trabajo.
- En la calle.
- En la iglesia.
- En privado.
Una vida santa es una vida que glorifica a Dios.
C. Se vive con gratitud
📖 1 Tesalonicenses 5:18
“Dad gracias en todo.”
No importa cuál sea la temporada que estemos atravesando, siempre podemos encontrar razones para agradecer a Dios.
D. Se vive sirviendo
📖 Colosenses 3:23
“Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor.”
- Sirve a Dios con alegría.
- Evangeliza.
- Ora.
- Ayuda.
- Visita.
- Enseña.
- Anima.
Haz todo para la gloria de Dios.
E. Se vive confiando en Dios
La verdadera alabanza también se demuestra cuando seguimos confiando aunque no entendamos.
Habacuc dijo:
📖 Habacuc 3:17-18
“Aunque la higuera no florezca… con todo, yo me alegraré en Jehová.”
Esa es una alabanza que nace de la fe.
8. LA CREACIÓN NOS ENSEÑA A ALABAR
Volvamos a nuestro texto principal.
📖 Salmo 148:3
“Alabadle, sol y luna; alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.”
Mire qué hermoso:
El sol cumple su función.
La luna cumple su función.
Las estrellas cumplen su función.
Toda la creación manifiesta la grandeza de Dios.
Y nosotros también fuimos creados con un propósito.
No fuimos creados solamente para trabajar.
No fuimos creados solamente para comer.
No fuimos creados solamente para tener una familia.
Fuimos creados para glorificar a Dios.
Por eso 1 Corintios 10:31 dice:
“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.”
Hasta las cosas cotidianas pueden convertirse en una oportunidad para glorificar al Señor.
CONCLUSIÓN
Amada iglesia, hoy hemos aprendido que:
- 1. Alabar es reconocer quién es Dios.
- 2. Alabar no es solamente cantar.
- 3. Alabamos a Dios porque Él es nuestro Creador.
- 4. Alabamos por sus grandes obras.
- 5. Alabamos porque nos ha salvado por medio de Jesucristo.
- 6. Alabamos porque Él es digno.
- 7. La verdadera alabanza se vive mediante la obediencia, santidad, gratitud, servicio y confianza.
Y cuando miremos al cielo y veamos las estrellas, recordemos las palabras del salmista:
“Alabadle, sol y luna; alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.”
Si las estrellas cumplen el propósito para el cual fueron creadas, nosotros también debemos cumplir el propósito para el cual Dios nos creó.
No solamente tengamos una boca que alaba; tengamos una vida que alaba.
Que nuestra familia pueda decir:
“Esa persona vive para Dios.”
Que nuestros vecinos puedan ver:
“Hay algo diferente en su manera de vivir.”
Que nuestra iglesia pueda decir:
“Esta persona no solamente canta alabanzas; su vida glorifica a Dios.”
LLAMADO FINAL
hoy debemos preguntarnos:
- ¿Mi vida está alabando a Dios?
- ¿Lo alabo solamente cuando estoy en el culto?
- ¿O también lo alabo cuando estoy en mi casa?
- ¿Lo alabo solamente cuando recibo bendiciones?
- ¿O también cuando estoy atravesando una prueba?
- ¿Mis labios dicen que amo a Dios, pero mi conducta lo contradice?
Hoy podemos decir:
“Señor, quiero que toda mi vida sea una alabanza para ti.”
Porque la verdadera alabanza no solamente se escucha; se ve en la manera en que vivimos.
🙏 Oración final
“Padre celestial, hoy reconocemos que tú eres digno de toda alabanza, gloria y honra. Gracias porque tú eres nuestro Creador, nuestro Salvador y nuestro sustentador. Perdónanos cuando solamente te alabamos con nuestros labios, pero nuestra vida no refleja tu voluntad. Ayúdanos a vivir una vida que te glorifique. Que podamos alabarte cuando todo está bien y también cuando atravesamos dificultades. Danos un corazón agradecido, obediente y santo. Que nuestra familia, nuestra iglesia y las personas que nos rodean puedan ver a Cristo en nuestra manera de vivir. Así como el sol, la luna y las estrellas proclaman tu grandeza, permite que nuestra vida también proclame que tú eres grande y digno de toda alabanza. En el nombre de Jesús. Amén.”